martes, 7 de mayo de 2013

Motivación para el estudio


Ahora que se aproximan los exámenes, es un buen momento para volver al principio de este blog, cuando comencé a hablar de técnicas de estudio.
 
Podéis mirar las entradas del año pasado, o bien seguir un sencillo curso de Aprendizaje que encontraréis en SlideShare.
 
Con todo, tanto o más importante que disponer de un conjunto de técnicas de estudio, es encontrar la motivación suficiente para mantenerse en el estudio. Mantenerse dentro de cada sesión, y dentro de un plan de estudio para aprobar las asignaturas en los finales, para recuperarlas o para preparar la selectividad. Podría incluir también las oposiciones, pero no son muy comunes por ahora, y conllevan una planificación de más recorrido.
 
 
Mantener la concentración es olvidar lo que hay
alrededor y centrarse solamente en la meta elegida
 
Mantener la concentración en el estudio implica controlar el impulso de dejar de estudiar porque la materia nos aburre y dirigir la mente a cosas más divertidas, como programas de televisión, videojuegos...
 
 
 
Un medio para encontrar la motivación suficiente frente a esos distractores, es buscar dentro de nosotros los motivos por los que estudiamos. Y digo bien, dentro de nosotros.
 
En muchas ocasiones los estudiantes lo son, aparentemente, porque sus padres les exigen aprobar. Esta es una motivación exterior: aprobar o castigo.
 
Tenemos que buscar primero intereses propios: aprender nuevas materias, relacionar conocimientos de las distintas asignaturas, tomas las asignaturas como un obstáculo que debemos superar para obtener algo (estudiar una carrera, tener vacaciones…) y siempre convertir esa motivación exterior en propia: “Quiero estudiar para pasar de curso” “Quiero estudiar para tener la base de conocimientos suficientes para hacer la carrera que me gusta” Siempre es algo que yo quiero, una meta que yo me he propuesto, no algo que otro me impone.
 
Los objetivos, las metas, los intereses sobre los que basemos el estudio tienen que ser conscientes, así que es mejor que estén escritos: conseguir notas para la carrera que quiero hacer, conseguir conocimientos…
 
Una vez escritos los objetivos, es el momento de hacerle saber a nuestro subconsciente que ya estamos en el camino, así que podemos escribir:
 
        “Yo ……. Estoy estudiando diariamente porque es el camino hacia mi objetivo:…..”
 
Personalizar en uno mismo la acción de estudiar mediante la repetición escrita del nombre es un refuerzo dirigido al subconsciente. Se trata de repetirse una y otra vez cuál es el objetivo, la meta, de repetirse que el estudio es el camino y que ya estoy en el camino, que es un hecho el esfuerzo que estoy realizando, y que ya he superado la etapa de “me gustaría”…”Querría….”
 
Ahora es “quiero…”… “voy a conseguir…” “estoy haciendo…” “estoy consiguiendo…”
 
Por ejemplo, podría escribir:
 
“Yo __________________ estoy estudiando la asignatura de Matemáticas de bachillerato porque es el camino hacia la carrera de ingeniería que voy a hacer. Estoy aprendiendo los conocimientos necesarios y estoy consiguiendo obtener la nota más alta para entrar en la carrera y para comprender las asignaturas de esa carrera.”
 
Yo, estoy, es presente, es ahora. Ya lo he planificado antes, ya tengo mis metas. Ahora yo estoy consiguiendo lo que quiero, no es un esfuerzo, es parte del camino hacia mi meta.