martes, 30 de octubre de 2012

Planificación III: Preparación, acción, finalización


Vamos a continuar con esto de la planificación, de la organización para alcanzar los objetivos que nos propongamos.

Recordemos las etapas de la planificación:

1ª Decisión:

   - Herramienta: hoja de objetivos.

   - Preguntas: qué, por qué, qué mejorará en mi vida, a qué debo renunciar; cómo, fases, plazos.

2ª Preparación:

   - Herramienta: hoja de “nube” (esto es una hoja en blanco en la que iremos escribiendo - yo lo hago a mano - todo lo que se nos ocurra en relación con el objetivo que queremos conseguir) y Cuadro de programa.

   - Desglose de objetivos, plazos.

   - Recompensas para cada paso dado.

   - Marcar el día de comienzo de cada fase.

3ª Acción:

   - Herramienta: Cuadro de programa con plazos, otorgarse recompensas.

   - Visualizar acción, durante una sesión de programación en relajación.

   - Afirmaciones positivas escritas según se avanza

   - Actuar…

4ª Mantenimiento y Finalización.

   - Herramienta: autodisciplina.

   - Objetivo cumplido ¿? Comprobar que coincide con la Visión.

La fase de Preparación es la planificación tradicional, lo que todos entendemos por planificar, es decir, hacer un plan.

Ya hemos decidido, preferentemente en función de intereses vitales y de crecimiento, cual es nuestra meta, el objetivo que nos llevará a la Visión.

Para que no se quede ninguna trarea relevante sin analizar, lo que yo hago es coger una hoja en blanco y escribir todo lo que se me ocurre en relación con el objetivo, todas las tareas que creo que tendré que hacer, y respecto de estas (o de los subobjetivos secuenciales que tenga que ir cumpliendo) voy escribiendo todos los conocimientos que tendré que adquirir o poseer y todas las acciones que se me ocurren útiles para alcanzar el objetiva.

Después se establecen qué acciones cumplirán los objetivos marcados, cuáles son las etapas que se deben ir cumpliendo, cómo ir adquiriendo conocimientos relevantes.

Cada acción debe ir encaminada a cumplir una meta. Para cada tarea, para cada acción se establece un principio y un fin, dentro de los plazos dados para los subobjetivos.

Algunas tareas pueden estar superpuestas en cuanto a los plazos, dependiendo de cuales son los subobjetivos a los que atienden. Conviene que las tareas sigan un orden sucesivo.

De este modo se elaborará un plan de viaje, con definición de las etapas a corto, medio y largo plazo. Es muy importante definir los plazos y los objetivos de forma realista, que sean posibles, pero desafiantes. Marca fechas de comienzo de las tareas, dejando tiempo para realizarlas, sin que sea excesivo (principio de Parkingson).

Así las cosas se establecen tres tipos de plazos: largo, medio y corto. El primero para las metas, el segundo para los subobjetivos, y el tercero para cada una de las tareas a realizar para cumplir los objetivos a medio plazo.

Dentro de la planificación, y teniendo en cuenta todos los objetivos y ocupaciones, es conveniente establecer un horario, una rutina de trabajo. Para una buena planificación conviene seguir cuatro ideas: realismo en el plan de trabajo, dotar al plan de flexibilidad, mayor en la planificación diaria que en la semanal para corregir desajustes diarios. Constancia, asignando una dedicación diaria o semanal a las tareas más relevantes. Por último feedback, revisión de objetivos cumplidos, otorgándose uno mismo premios o recompensas en función de su cumplimiento.

Recuerda que el plan de viaje hay que fijarlo una vez, y luego mantenerlo. Flexibilidad no significa revisarlo cada día, ajustándolo a diario porque no se cumplieron los objetivos marcados. Formule las tareas y objetivos diarios y semanales de forma adecuada a su tiempo real, y a sus fuerzas reales, de forma que supongan un desafío, pero no una proeza.

También es interesante incluir recompensas para la finalización de cada tarea.

La siguiente etapa, es la acción, el cumplimiento continuado de las tareas y acciones que nos hemos propuesto. Para mantenerse están bien las recompensas de las que hemos hablado.

La última etapa es la finalización, el momento en el que la situación actual es la Visión que hemos tenido.

Yo suelo utilizar unos cuadros hechos a mi gusto.

Por ejemplo elaboré un plan para desarrollar este gabinete, plan entre cuyas tareas se encuentra la de elaborar un blog, y la de elaborar una página Web para contactar con mis pupilos de forma que además de las sesiones presenciales podamos mantener un contacto virtual, y más continuo.

También tengo pendiente, con vistas a ese gabinete virtual, aprender a emplear las herramientas de la nube para subir las herramientas que he ido elaborando a lo largo de este tiempo. Cuando haya aprendido prometo poner un enlace para que accedáis a estas herramientas.

Como siempre, si tenéis dudas o necesitáis ayuda para aplicar de forma práctica lo que cuento de forma teórica, no dudéis en hacer comentarios a continuación, o enviar un mensaje a gabinete.sumar@gmail.com