jueves, 20 de septiembre de 2012

Atención y concentración (II)


Continuando con el tema de la concentración y la atención
La concentración mejora si se planifica el estudio, creando un hábito de trabajo:
-                  Estudiar o afrontar los temas de trabajo más complicados diariamente a la misma hora.

-                  Buscar las horas del día en que el rendimiento es mejor (mañana tarde o noche, según cada uno).

-                  Ordenar el estudio o los temas de trabajo dependiendo de la curva de rendimiento personal y de acuerdo con la dificultad de la materia.

-                  Concretar las materias a tratar en cada una de las sesiones, variando la materia si es necesario de una a otra.

-                  La planificación puede ser diaria, semanal o mensual, dependiendo del curso de estudio (o de si se preparan oposiciones).

-                  Para cada sesión de estudio conviene colocar el material a estudiar y las tareas a realizar por orden, asignando tiempos a cada tarea y a los descansos, teniendo en cuenta la curva de rendimiento. El primer momento de estudio es mejor para tareas o materias de dificultad media. Los momentos centrales, de mayor concentración, para las más difíciles, y los momentos finales de cada periodo para las más fáciles.

-                  Por último en los descanso se debe hacer eso, descansar, y no ver la televisión o ponerse a hablar durante demasiado tiempo. Pueden ser momentos óptimos para hacer ejercicios de relajación. Entre  periodos de estudio de una hora los descansos serán de 5 a 10 minutos. Cada 2 o 3 horas los descansos pueden alcanzar 30 minutos.

-                  Para  recuperar la atención existe una técnica fundamental que sirve también cuando los pensamientos nos llevan hacia la derrota anticipada en los exámenes (pensamientos negativos). Es la detención del pensamiento, cuando notemos que divagamos, que nos desconcentramos o nos vamos hacia pensamientos negativos hay que decirse ¡¡BASTA!! ¡¡VUELVE!!. 

      Algunos ejercicios sencillos que podéis hacer para mejorar la concentración son los siguientes:
1º Mantén la atención sobre la respiración, hazla más lenta.
2º Observa la postura del cuerpo, la forma de colocar manos, piernas, cabeza.

3º Observa a otras personas, observar su postura o su ropa. Cierra los ojos y trata de recordar los detalles.

4º Coge objetos distintos en la mano, comprueba si son suaves, ásperos, fríos. Después reproduce los detalles mentalmente, incluso puedes escribirlos o dibujarlos para percibirlos mejor.

5º Observa dibujos, portadas de revistas, cuadros… trata de reproducir mentalmente lo que viste.

6º Atiende a los sonidos del entorno, no solamente a los más obvios, sino también a los que están en segundo plano. Trata de descubrir a qué o a quién pertenecen. Trata de evocarlos en la mente.

También en importante detectar los distractores que nos afectan, por que la atención y la concentración mejorarán al eliminarlos, si son físicos retirándolos del entorno y si son mentales mediante las técnicas de detección y detención del pensamiento que veremos en otro momento.

Una pequeña guía para encontrar y solucionar algunos de los distractores más habituales puede ser esta:


Distractores objetivos

SOLUCIÓN

Falta de objetivos o metas

Clarificarlos (lo veremos en una entrada sobre planificación)

Inadecuada preparación (por exceso o por defecto)

Ajustar a situación: ver los antecedentes previos o avanzar en el estudio.

Actividad poco variada

Ordenar tareas de estudio o trabajo.

Falta de descanso

Planificar los descansos.

Horario inadecuado

Planificación, ver tu curva de atención.

Disposición inadecuada del lugar de estudio

Eliminar los distractores físicos, tales como libros, revistas, juegos, iluminación, superficie de trabajo…

Distractores subjetivos


Otros intereses

Clarificación de objetivos, ver secciones de planificación y autodisciplina

Problemas familiares o personales

Lo veremos en una entrada sobre solución de problemas.

Alimentación


Falta de práctica o de voluntad


Fatiga, surmenage intelectual