miércoles, 18 de diciembre de 2013

Lenguaje positivo


La Forma en la que hablamos influye en la forma en que nos comportamos, en nuestras emociones e incluso en la manera de ver la vida.

Si nos etiquetamos con:      
    
     “no puedo”,
     “no se”,
     “nunca podré”
     “no soy capaz”,
     “yo soy así, que le voy a hacer”...

Nos estamos poniendo barreras
 
Si les decimos a los demás: 
 
     no, malo, imposible, estoy fatal, todo va mal, voy tirando... 

Estamos ofreciendo tanto a los otros como a nosotros mismos una imagen negativa de nosotros que repercute en nuestra forma de ver la vida, de afrontarla.

Mejor decir:

     me siento bien, no es fácil pero voy a poner todo mi empeño en conseguirlo, quiero conseguirlo... Y lo conseguiré.

Os propongo un ejercicio: hacer una lista con las palabras negativas que vayamos diciendo durante el día, después las cambiaremos en esa lista por palabras positivas, por autoinstrucciones positivas y de logro.