martes, 8 de enero de 2013

Actitud y paro (1)


Mantengo que es mejor mantener una actitud optimista, incluso en aquellos momentos en los que la vida se complica. Cuando tenemos un accidente, o sucede una desgracia en  nuestro entorno, es difícil mantenerse optimista, pensar que algo bueno saldrá de ahí.

Hay momentos en los que es necesario llorar. Pero siempre podemos elegir no sufrir demasiado.

Hay momentos en la vida en los que resulta complicado mantener una actitud optimista, complicado, pero no imposible.

Hace años me rompí una rodilla esquiando (el 6 de enero de 1992, exactamente). En aquel momento pensé que era una situación horrorosa, que no podría volver a andar, que me iba aquedar cojo… Además me sucedió fuera de España, en un país del que no conocía el idioma. Así que imagina la situación, en una cama de hospital en el que nadie me entendía, solo, sin amigos cerca, sin poderme mover de la cama, ni decidir nada, sin ropa porque se había quedado en el hotel, sin dinero…

Hace veintiún años de eso. Entonces no sabía muchas de las cosas que ahora sé. Estaba bastante desesperado. Así que comencé a hablar en español universal (a voces), para ver si alguna de las enfermeras me entendía. Quien me entendió fue un chico, que estaba acompañando a un familiar varias habitaciones más lejos de la mía. Él me solucionó alguno de los problemas que tenía, como por ejemplo comprar una férula para la pierna (el hospital francés no me la daba, y tenía que volver a España con la pierna sujeta).

Después los compañeros de habitación me visitaron, me trajeron la ropa (al fin) y me facilitaron el contacto con el seguro de viaje que me trasladó a España.

Entonces llamé a mis padres para decirles que había tenido un accidente.

Las cosas no me salieron finalmente demasiado mal, dadas las circunstancias, aunque tuve varios días de desesperación. Aprendí que es mejor mantener la calma cuando la situación se complica, y buscar soluciones en lugar de caer en la desesperación.

Así que, de nuevo me encuentro diciendo que hay que mantener una actitud positiva, optimista, sean cual sean las circunstancias, para encontrar más fácilmente una solución.

Mirar las cosas con confianza y optimismo permitirá ver posibilidades ocultas para los pesimistas, que solamente miran sus pies esperando que alguien les solucione sus problemas.

¿Quiere decir esto que afrontando la vida con optimismo y positivismo vamos a solucionar todos los problemas? NO. Quiero decir exactamente lo que he dicho, que quien mira la vida con optimismo, positivamente, ve soluciones, posibilidades, beneficios y oportunidades que a otros les quedan ocultas. Posiblemente, además, las personas que rodean a quién se comporta de forma positiva estén más dispuestas a acercarse y a mantener el contacto.

Un amigo, hace muchos años (sería el año 1987), llevaba en paro mucho tiempo, aunque aún cobraba el paro, creo recordar. Diariamente se quejaba de su situación. Un día, estando en una terraza tomando una cerveza, se acercó y nos dijo que había encontrado trabajo. Yo, en broma le dije: “tío, que mala suerte, dos millones de personas en paro y van y te contratan a ti”. Él, aún no sé si en serio o en broma dijo: “#####, es verdad”.

El título de esta entrada es actitud y paro (1). Hoy he hablado de cambiar la actitud. El próximo día seguiré con cómo el cambio de actitud puede ayudar a llevar mejor la situación o a encontrar una solución.