martes, 11 de septiembre de 2012

MEMORIZACIÓN


MEMORIZACIÓN

Se identifica estudiar con memorizar, cuando es solamente una de las fases del estudio.

Si no se han elaborado previamente los textos a estudiar, realizando una lectura comprensiva, seleccionando ideas y subrayando las principales, y plasmando esas ideas en resúmenes o esquemas, la memorización será o bien extensiva de todo el texto, con pérdida de tiempo y recursos, o bien se quedará en la superficie con pérdida de eficacia.

La memoria depende de la concentración, la atención, la actitud, la motivación y el esfuerzo.

En primer lugar y aunque sea brevemente, conviene revisar cuál es la estructura de la memoria.

Todos disponemos de varios almacenes de memoria interconectados: a corto, medio y largo plazo. Allí almacenamos tanto nuestros recuerdos vitales como los conocimientos. Éstos quedan mejor grabados, y a más largo plazo, cuando se asocian a una emoción o se estudian con una fuerte motivación.

En la memoria a largo plazo se guardan los recuerdos más importantes, aquellos que están unidos a una fuerte emoción. Pero también se guardan los conocimientos sobreaprendidos, aquellos que se han repetido reiteradamente.

Por este motivo es necesario dotar al estudio de una fuerte motivación, reconociendo y definiendo los objetivos y metas del estudiante.

Pero más importante aun que las sesiones de memorización de cada tema, son las de repaso, de forma que el contenido estudiado quede en la memoria a largo plazo.

Los repasos de cada tema mejoran su efecto de realizarse a la hora de haber estudiado, al día siguiente, a los tres días y a los nueve días, para que los conceptos queden fijados en la memoria a largo plazo o definitiva. Los repasos consisten en primero intentar recordar lo máximo posible, después releer el contenido para rellenar lagunas.

Primero memorizar el esquema, de forma que tengamos en todo momento un “plano” de los contenidos. Después memorizar el resumen que hemos hecho. La forma de estudiar depende de la persona, bien repitiendo  párrafo a párrafo, bien por epígrafes o por temas completos.

Una vez estudiado hay que intentar repetirlo sin ver el resumen, aunque en las primeras ocasiones puede consultarse el esquema.

Para mejorar el rendimiento, ganar tiempo y obtener mejores resultados, un buen método es el método de reiteración:

1.            Primer acceso al mensaje: leer, memorizar, etc.

2.            De 0 a 30’después del primer acceso al mensaje: Dejar decantar, unir sentimientos, clarificar dudas.

3.            1h después del primer acceso al mensaje: probar la memoria, anotar lo recordado en primera instancia y rellenar huecos releyendo.

4.            Al día siguiente del primer acceso volver a probar la memoria, anotando, si se quiere mentalmente lo recordado y rellenar huecos releyendo.

5.            A los tres días del primer acceso repetir el repaso.

6.            A los nueve días, y si es necesario por la lejanía del examen al mes y a los tres meses.