domingo, 2 de septiembre de 2012

Lectura comprensiva

 
 Hoy quiero tratar, aunque sea brevemente de la lectura, de apuntes, libros de texto, o cualquier otro material escrito que tengáis que estudiar.

   Existen medios y cursos para mejorar la velocidad de lectura, pero ese no es mi objetivo hoy, sino delimitar una parte del trabajo de estudiar.

   Para enfrentar un material nuevo, o los apuntes de clase tomados, conviene seguir una serie de pasos que mejorarán nuestra capacidad de comprensión de esa materia.

   Conviene determinar unas condiciones previas para la lectura. En primer lugar elegir el momento, porque el momento de estudiar es importante, y las sucesivas lecturas de la materia son parte del estudio. Después clarificar el material que se va a leer y estudiar, planificar el tiempo de estudio, según la técnica general que se verá más tarde.

   La primera lectura debe ser rápida, a vista de pájaro; atendiendo a los apartados o epígrafes que componen el texto. Es una lectura por encima que nos dará una idea del tema de estudio.

   Una vez hecha esta lectura hay que anotar  qué se espera del tema, cuales son las ideas o conceptos que debemos obtener del tema. Es afrontar la lectura desde una posición activa, debemos formular preguntas claves: qué, quién, cuándo, cuánto, dónde y por qué. Se trata de comprender lo leído, de entender qué quiere decir la persona o personas que han escrito el texto.

   El paso siguiente es leer el tema completo, de forma más detenida, profundizando, y analizando el texto y volviendo a anotar qué se espera del tema. (Si el tema es muy largo se puede dividir en secciones, siguiendo la estructura del propio tema). En este momento se deben atender a los detalles. El texto debe contestar Qué, Quién, Como, Donde, Cuando, Cuanto  y Porqué. Este no es un cuestionario fijo, no todos los textos responden a todas las preguntas; sin embargo sí puede servir como modelo o guía.